¡TE PROTEGEREMOS, HERMANA MIRANDA!
Bonao-. Aquí estoy, Miranda, con el pecho abierto, los puños cerrados, los ojos atentos. Mira, no estoy solo, hermana Miranda. Somos todo un pueblo: hay un muro humano que cuida tu falda, tus bosques, tus aves, tu frescor, tus aguas.
Es gente sencilla, de trabajo y buena que quieren que siempre tú existas, Miranda. A morir se atreven para que tú vivas; para que seas siempre, hermana montaña.
Los puños cerrados, los ojos atentos a morir se atreven para que haya agua, para que haya vida, para que haya patria. Aquí estoy con ellos, sé que vendrán otros.