DECLARAMOS
NO GRATO A LUIS ALMAGRO, EN REPUBLICA DOMINICANA POR SU ACTITUD GROSETA E
INJERENCISTA CONTRA EL PUEBLO DE BOLIVAR, LA PATRIA DE CHAVEZ Y EL DE HOGAR DE
ACOGIDA A JUAN PABLO DUARTE
Yo
creo que hay dos conceptos de la libertad diferentes. Ustedes (Estados Unidos) creen que
la libertad puede existir con un sistema de clases, y nosotros creemos en un
sistema en el que todos son iguales, no hay millonarios ni
multimillonarios, no hay desempleados (…) Nosotros creemos que sin igualdad no
hay libertad porque
hay
que hablar de la libertad del mendigo,
de la prostituta del
explotado, el discriminado, el analfabeto.
Fidel
Castro, 1975
Para el
Pueblo Dominicano y casi toda Latinoamérica, la Organización de Estados
Americanos (OEA) es un Lúgubre instrumento que legitimó durante décadas las
peores atrocidades contra la democracia, la institucionalidad, la soberanía y la violencia del Poder contra los pueblos de
nuestra América.
Desde su
creación (1948) ha justificado y
coparticipado de casi todas las intervenciones militares y golpes promovidos
generalmente por los EEUU y se ha colocado de espaldas, para ni siquiera enterarse,
de graves atentados a los derechos y la soberanía de los pueblos, como los acaecidos
en Guatemala contra Jacobo Arbenz en 1954, el bloqueo incesante a Cuba y la invasión de
Bahía Cochinos en 1961, la ocupación de Guantánamo convertida en centro mundial
de torturas, del genocidio de centenares
de miles de pobladores en Guatemala,
Nicaragua, Honduras, Grenada, Venezuela, Panamá, El Salvador. De las
desapariciones del Plan Cóndor en América del Sur: Argentina, Chile, Brasil, etc.
Del sostenimiento de la dictadura de Duvalier en Haití con su secuela
interminable de asesinatos y torturas. Tampoco prestó atención al tirano Alfredo Stroessner de Paraguay, …..,
ni al sátrapa Trujillo ni a la invasión a dominicana en 1965; a la vez que tampoco supo nada de La Escuela de
Las Américas, centro de entrenamiento terrorista de los EEUU, ni de las
franquicias para asesinar y secuestrar opositores de que gozan los gringos en cualquier país de América y del
mundo.
No tiene legitimidad, ni autoridad quien así ha actuado, para intentar recurrir ilegalmente a la
aplicación de la llamada Carta
Democrática Interamericana de la OEA en su artículo 20 que expresa lo
siguiente: “En caso de que en un Estado Miembro se
produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden
democrático, cualquier Estado Miembro o el Secretario General podrá solicitar
la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación
colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente.
Cuanto tardaron en el intento de subir al
escenario de la democracia y los derechos civiles y políticos, cuando se mantuvieron
impávidos, sentados como si nada ocurriese, sobre montañas de asesinados, torturados, violados, desterrados,
fusilados y desaparecidos. Cuando apañaron tantas violaciones al principio de
la Soberanía y la autodeterminación de los Pueblos y Naciones.
Si se tratara de apoyar el orden democrático
ante cualquier alteración, la OEA debió dar pleno respaldo al Presidente
Nicolás Maduro Moros ante la ininterrumpida campaña interna y externa de
socavamiento y subversión al orden institucional y ampliamente democrático de
Venezuela por parte de una oposición francamente promotora de estas acciones criminales.
El Sr. Almagro, lejos de actuar como un
pacificador o mediador, toma partido con los sectores reaccionarios y conspiradores
que en Venezuela sabotean cotidianamente la paz, el trabajo y el orden con actos
de provocación abiertamente desaprensivas, las que en cualquier otro país de
América y hasta en los propios Estados Unidos hubiera tenido como resultado,
miles de asesinados, heridos y encarcelados.
De qué preocupación democratizadora puede
hacer gala ni merecer respeto el Sr. L:uis Almagro en su condición de Secretario
General de la OEA’ organismo que a pesar
de que su cara luce algo más aseada por la presencia de varios Estados
democráticos y las voces que a su interior se alzan en desacuerdo con muchos de
los desaciertos pretextados. Faltan muchos años y procesos compensatorios y de
expresa solicitud de perdón para que ese espantajo llamado OEA, en base a
actuaciones radicalmente contrarias a las promovidas, pueda cobrar alguna
fuerza y autoridad moral para tratar el tema de la democracia, en especial, reconociendo
los países en que mayores esfuerzos de ejercerla han hecho.
Recordamos a la OEA en su penosa
actuación frente al derrocamiento en nuestro país de Juan Bosch en 1963, de
Salvador Allende en Chile, de Fernando Lugo en Paraguay y Manuel Zelaya en
Honduras. Hechos, no palabras.
También
invocó el susodicho Secretario General de la OEA el art. 18 de la mentada carta, pero su texto
desmiente el despropósito de usarlo, leámoslo:
Artículo 118
En el cumplimiento de sus deberes, el Secretario General
y el personal de la Secretaría no solicitarán ni recibirán instrucciones de
ningún Gobierno ni de ninguna autoridad ajena a la Organización, y se
abstendrán de actuar en forma alguna que sea incompatible con su condición de
funcionarios internacionales responsables únicamente ante la Organización.
Esa no ha sido la actitud de Luis Almagro, quien se
comporta como un guarimbero más, atizando a la oposición venezolana más
irracional y vinculada al robo, el contrabando, los paramilitares colombianos,
los asesinatos selectivos y los sabotajes permanentes a la infraestructura del
Estado y la paz de la sociedad venezolana.
Los pueblos y Estados no podemos dormir en esta hora en
que se ciernen oscuros planes contra las conquistas democráticas y reivindicaciones
justicieras en nuestra América.
Es así, que en el día 8 de junio, en la reunión que a continuación detallamos
abajo, se leen las resoluciones votadas con respecto a la actitud de Almagro y
un grupo de países latinoamericanos, de USA y Europa.
Dice así:
Los Ministros y
Ministras de Relaciones Exteriores de los países miembros de la Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los
Pueblos (ALBA-TCP) en ocasión de la V
Reunión Extraordinaria del Consejo Político del ALBA-TCP, celebrado en Caracas,
República Bolivariana de Venezuela, el 08 de junio de 2016:
Manifestamos que:
1. Exigimos respeto absoluto a la soberanía de Venezuela,
enfatizando los principios de no injerencia, autodeterminación y el derecho a
ejercer el sistema constitucional, político, económico y social que su pueblo
se ha dado.
2. Respaldamos al Gobierno Constitucional del Presidente
Nicolás Maduro Moros en
su persistencia por preservar la paz y garantizar la institucionalidad
democrática en su país.
3. Apoyamos la iniciativa de diálogo nacional
propuesta por el Presidente Nicolás Maduro, con el auspicio de UNASUR, y la
participación de los ex-Presidentes José Luis Rodríguez Zapatero de España,
Leonel Fernández de República Dominicana, y Martín Torrijos de Panamá, a
solicitud del Gobierno de la República Bolivariana de
4.
Rechazamos la conducta del Sr. Luis Almagro, Secretario General de la
Organización de Estados Americanos, quien actuando en contra de la Carta de la
OEA, la cual le exige independencia, imparcialidad y transparencia, ha asumido
un rol intervencionista en los asuntos internos de la República Bolivariana de
Venezuela, creando potencialmente inestabilidad en dicho país y motivando a
factores de la oposición venezolana a asumir posiciones antidemocráticas y
violentas.
5. Instamos a los países con representación en la OEA a velar por que el Secretario General
de esa Organización se ajuste, en el desempeño de sus funciones, a las Normas
Generales de Funcionamiento de la Secretaría General según lo establece el
Artículo 113 de su Carta, y por tanto a hacer un llamado al Secretario General
a respetar de manera estricta el Artículo 137 de las citadas normas.
6. Repudiamos la injerencista resolución del 8 de junio de
2016 del Parlamento
Europeo contra Venezuela, y su irrespeto a las instituciones y al Estado de
Derecho.
7. Nos mantendremos alertas a cualquier iniciativa que amenace la
estabilidad constitucional de la hermana República Bolivariana de Venezuela
para actuar en consecuencia, en defensa de la paz y la tranquilidad en nuestra
región.
Fuerza de la
Revolución es consciente de que atacando e intentando derrotar a Venezuela se pretende deshacer lo que en estas
dos últimas décadas se ha logrado avanzar en Latinoamérica, y que no importa a
qué se pueda comprometer tan descarado enemigo, la sobrevivencia y desarrollo
de los cambios que benefician a nuestros pueblos descansa FUNDAMENTALMENTE en
las fuerzas revolucionarias y las masas organizadas, movilizadas y en disposición
de combate.
Otra actitud, sería una analfabeta demostración de desconocimiento de las
formas como se confrontan las clases y de la voracidad de un adversario
político gerenteado por los Estados Unidos de Norteamérica.
Fuera Almagro, no al injerencismo disfrazado de OEA; los cambios se
defienden con la movilización de los pueblos.
FUERA
DE ESTA PATRIA EL SR. LUIS ALMAGRO EN SU CONDICION DE SECRETARIO GENERAL DE LA
ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS (OEA).
OEA:
JAJAJA, QUE RISA ME DA ¡!
COMISION
POLITICA
FUERZA DE LA REVOLUCION REP. DOMINICANA, JUNIO
2016